Cuba cierra el año con crecimiento inusitado de turistas pero sin el mercado norteamericano

cuba-turistas-playaLa Habana.- Cuba trabaja por alcanzar hasta 85 000 habitaciones destinadas al turismo en 2020 y dar respuestas a los altos arribos de viajeros internacionales que se viene generando en los últimos tiempos y que en este año tendrá un crecimiento del 18 por ciento, un boom atribuido al acercamiento entre este país y los Estados Unidos.
El Ministerio de Turismo ha anunciado planes de inversión intensos para ampliar la capacidad de alojamiento hasta 85 mil habitaciones en 2020, cifra que puede ampliar aún más si logra hilar alianzas y proyectos que negocia hoy con firmas extranjeras. Solo la empresa Gaviota, líder en la actividad hotelera, se propone abrir 14 mil nuevas habitaciones durante los próximos dos años, destaca un análisis publicado hoy por el sito digital Cubadebate.
“La ola estadounidense no ha llegado a las playas de Cuba todavía pero ya revolvió preocupaciones, unas más aterrizadas que otras. Las dudas y conjeturas se dispararon ante el boom de visitantes extranjeros que comenzó este año, sin esperar por los gringos. A juzgar por las reservaciones de hoteles en diciembre y las tendencias desatadas desde enero, este año cerrará con un récord de 3,5 millones de turistas, un 18 por ciento por encima del registro de 2014”, indica la publicación.
El análisis del periodista Ariel Terrero, bajo el título «Crujen las costuras del turismo en Cuba» destaca que el sector nunca había dado una zancada de tal magnitud en tan breve plazo: medio millón de visitantes de crecimiento en un año; antes le tomó todo un lustro sumar una cantidad similar para llegar a la cifra de tres millones.
«Los demás polos turísticos caribeños no han conseguido un incremento proporcionalmente comparable en 2015. La región de conjunto ganó un 5,8 por ciento en el primer semestre, informó la Organización Caribeña de Turismo (CTO, por sus siglas en inglés), indica Cubadebate.
Añade que aunque Estados Unidos continúa a la cabeza de los mercados emisores del Caribe, en Cuba no ha desembarcado todavía el millón de estadounidenses pronosticado por los estudios más moderados, aunque los más exaltados esperan hasta tres millones, cuando el gobierno de EEUU les de libertad a sus ciudadanos para viajar a Cuba.
Según Cubadebate, hasta septiembre vacacionó en la mayor de las Antillas un 62 por ciento de estadounidenses más que en 2014 en igual lapso, lo cual los ubica en el quinto lugar de los países emisores a Cuba.
A pesar de estas señales, los cerca de 145 mil norteamericanos previsibles en 2015 (el dato no incluye las llegadas de cerca de 300 mil cubanos residentes en el exterior), representarían menos del 5 por ciento de los visitantes y solo unos 50 mil como incremento neto.
“Los canadienses por un lado – alza del 14 por ciento hasta septiembre y más de un tercio del total-, y los europeos por otro, pesaron más en el salto de medio millón”, indica el también Director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.
«No hizo falta estadounidenses para la crecida, pero sí los Estados Unidos. Las visitas de otras nacionalidades se dispararon después de anunciar los presidentes Raúl Castro y Barack Obama el 17 de diciembre, hace un año, el inicio de conversaciones para normalizar relaciones”, añade.
Ante las dudas de si el país estaría en condiciones de acoger una avalancha como la que se prevé cuando se eliminen las prohibiciones que pesa sobre los norteamericanos para viajar a Cuba, José Luis Perelló, profesor de la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana, indica que la ocupación hotelera no llega al 60 por ciento de las habitaciones disponibles, de manera que hay potencial para acoger más turistas extranjeros y nacionales.
¿Por qué rechinaron, entonces, las costuras de la industria turística este año? se pregunta Terrero, para luego arremeter contra la actividad inversionista que arrastra una de las deudas de eficiencia tradicionales del modelo económico cubano, a lo que se suma también la planificación y, de manera dolorosa, la labor de mantenimiento que conducen a un alto número de habitaciones fuera de servicio, entre otras insuficiencias que suman también a os servicios aeroportuarios, la calidad de los servicios y la profesionalidad de un sector que cuenta con el aval de dos décadas y media de experiencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *